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Querid@ amig@, recibe mi cordial saludo; de alguna manera, tu visita al Blog, no es casualidad sino que es CAUSAL, sí, así como lo afirmo, es propio de la causa que mueve nuestras propias sensaciones en este hermoso Universo creado por un SER SUPREMO. Aquí eres bienvenid@ sin distingo de raza, credo o religión ni status social... ¡Somos herman@s e hij@s de la misma creación!

... y ten en cuenta que en el crecimiento personal, la libertad de credo, de pensamiento y de expresión,
y el respeto por la diferencia constituye un factor importante de amor y comprensión; por tal, lo que se expone en este blog puede ser de su interés, tal y como lo es para quien lo administra.

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jueves, 26 de enero de 2012

DISOLVER CONFLICTOS

Por Hortensia Galvis

Todos los seres humanos tenemos dos aspectos que mostrar al mundo: la cara amable, con todas las cualidades y fortalezas que hemos desarrollado, y el aspecto negativo con todos nuestros defectos, fallas de carácter, e innumerables carencias. A esto habría que añadir que cuando la parte positiva está muy desarrollada, por lo regular también la sombra es muy poderosa.

La ciencia de la felicidad consiste, en saber alinearse para poder obtener lo mejor que cada ser tiene para dar. Esto se logra solamente cuando somos capaces, de mantener nuestro enfoque, en su lado positivo. Cuando ocurre lo contrario (percibes reiteradamente sus defectos, no escatimas en la crítica, y rechazas un determinado comportamiento que tú desapruebas) entonces creas la correspondencia exacta para que esa persona descargue en ti toda su negatividad. Realmente todo depende del lente que tú uses, porque es tu enfoque el que crea las correspondencias.

Tus experiencias siempre responden a una ley cósmica que decreta:

“De lo mismo que tu das, recibes”.

Consideremos por ejemplo el caso de una pareja de enamorados. Cuando están de novios normalmente los dos se regocijan en las cualidades del otro, y su relación los transporta hasta la cumbre de la felicidad y la armonía. Sin embargo, en el momento en que comienza su convivencia, empiezan a notar los defectos del compañero, y sus atributos positivos fácilmente pasan a segundo plano. Entonces la polaridad cambia, y se comienza a atraer lo peor que la pareja tiene para dar, naturalmente en detrimento de la felicidad mutua.

Todo conflicto en las relaciones comienza, con el enfoque de la mente, en un aspecto negativo del otro.

La mente juzga, hace su propia interpretación de lo que ve, y luego condena.

Cuando un patrón mental ha sido creado, la energía fluye en la dirección que se le imprime, hasta devolverse y producir un resultado. En el caso antes citado las consecuencias serán: perder la paz, y atraer cada vez más sufrimiento. Con el agravante de que, una vez ese patrón mental queda establecido, será más fácil reciclar desdichas, que cambiar las actitudes ya establecidas.

La crítica y el chisme son un paso más adelante en este proceso de crear conflictos. Cuando la palabra hablada se une al pensamiento negativo, quiere decir que la energía de creación, que hemos emitido, llevará más fuerza. Tarde, o temprano el boomerang que hemos lanzado retornará a su dueño, trayendo consigo una carga negativa, que invariablemente producirá roces, disgustos y molestias.

Te preguntas entonces:

¿por qué nadie me quiere?

¿Por qué mis relaciones están llenas de asperezas y solo recojo incomprensión y agresividad de quienes me rodean?

¡Observa tus pensamientos, y tus palabras! En tu mente tienes la energía para crear tu realidad.

Si escoges pensar lo peor del otro, atraerás lo peor que él, o ella tiene para dar. Si reconoces sus valores, y te enfocas en ellos, ocurrirán dos cosas, ambas favorables:

1) Te sentirás bien contigo mismo y

2) Esa persona estará abierta para compartir contigo sus tesoros internos.

No olvides que hasta el criminal más empedernido, hasta el ser más abominable, posee una chispa de luz en su corazón.

Concéntrate en reconocer esa chispa, y experimentarás en tu mundo la milagrosa transformación que solo el poder del amor sabe brindar.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Te aceptamos sin juicios, ni comparaciones, ni rechazos

Tanto en nuestra vida privada como profesional, buscamos ejercer una influencia positiva sobre ciertas personas: por ejemplo nuestros hijos, nuestro cónyuge, nuestro jefe, nuestros empleados, o nuestro socio. Pero... ¿cómo hacerlo? ¿cómo podemos influir poderosa -y éticamente- en la vida de otras personas?

El primer paso, consiste en aceptar al otro tal como es. Porque el juicio, la comparación, o el rechazo, produce un comportamiento "defensivo" que debilita y frena por completo cualquier tipo de influencia externa. Cuando las personas se sientes aceptadas y valoradas, se "liberan" de esa necesidad de defenderse y -a la vez- liberan su tendencia natural a mejorar.

Aceptar no significa condonar una debilidad, ni estar de acuerdo con una opinión. Se trata en cambio, de afirmar el valor intrínseco del otro, más allá de que crea, sienta, o piense de determinada manera.

Club de la Efectividad

martes, 10 de junio de 2008

¡Construir relaciones!

En terminos generales, cuando invitamos a las personas a construir sus relaciones, nos responden que ya lo hacen o nos miran con cara de asombro (como si hablásemos en chino). Pero, cuando observamos sus relaciones interpersonales, el panorama es sumamente pobre... Hay veces incluso, en que las relaciones se dan por terminadas sólo por mencionar esto.

Esta situación es muy confusa y existen varias razones que podrían explicarla:

1) Somos muy malos comunicadores... ¿lo somos?

2) Las personas tiene bajas expectativas en cuanto al hecho de relacionarse: La mayoría ha tenido bastante malas experiencias a lo largo de su vida. Yo no!! usted dirá... Pero espere, tómese un minuto y piense acerca de esto. Las estadísticas muestran que los divorcios van en aumento, ¿no conoce ninguna persona divorciada? Encontramos familias con casos de violencia, alcoholismo y otras adicciones como el juego, o los desórdenes alimenticios, que hacen de la familia "tradicional" una especie en peligro de extinción... Es muy bajo el porcentaje de personas que son criadas en familias "funcionales" (apropiadas para el crecimiento emocional, psicológico y físico de sus miembros). No debemos asombrarnos si hemos experimentado excelentes relaciones, pero debemos ser conscientes de que somos (al menos estadisticamente hablando) un "bicho raro".

3) Deformación del mensaje: Cuando se sugiere a las personas trabajar en sus relaciones, comprenden cosas que nada tienen que ver con lo que se está sugiriendo. Muchos, piensan que trabajar en sus relaciones significa darle a la otra persona lo que ella quiere. Encontramos esta conducta, representada en la corrupción.
Trabajar las relaciones, significa crear el "clima" donde la gente puede crecer en cada rol de sus vidas, trabajar juntas en un ambiente de respeto y cuidado mutuo y cooperar para asegurar el mayor desempeño y retorno financiero. Esto implica un gran esfuerzo, y también una gran recompensa. No se trata de decir siempre que "Si", todo lo contrario... Se trata de ser honesto con uno mismo. Tener el coraje suficiente para luchar con lo bueno y lo malo de cada uno y ser emocionalmente maduro para ser honesto (con sí mismo y con los demás) en cuestiones tan diversas como el empleo de su tiempo, sus fortalezas, sus debilidades, etc... En un ambiente así, la corrupción es imposible.

4) "No hay peor sordo... : Finalmente, encontramos aquellos que no pueden oír porque no quieren. No es que no les guste el sueño de tener un saludable y suave crecimiento, o un ambiente productivo en su lugar de trabajo (¿a quién no le gustan los beneficios?) Pero el riesgo personal que implica hacer cambios parece ser demasiado grande. La realidad muestra que la mayoría de las personas prefieren estar en algún sitio incómodo, improductivo y conocido, que moverse hacia algo mejor y desconocido.De esto tratan en definitiva los "Paradigmas". Cuando el paradigma (nuestra forma de ver) cambia, nuestro cuentavueltas vuelve a cero. Tal es la fuerza de los paradigmas, que aquellas personas del antiguo sistema, ni siquiera pueden ver el nuevo. Es decir, son tan inexpertos en el nuevo modelo, que no saben siquiera lo que no saben. Para la mayoría de las personas este nivel de ignorancia es tan aterrador, que produce un rechazo psicológico total. Ni siquiera intentarán mirar. Este es el motivo por el cual se han torturado y proscrito a tantos grandes inventores.

Después de todo, considerando todo lo expuesto, puede que no seamos tan malos comunicadores. Admita que usted tiene algo (con seguridad algo sumamente valioso) que aún puede aprender...

hasta pronto...

(*) Articulo editado Tomado del Club de la Efectividad

Ramón
Director: www.alfa-omega.ws